Hablando de 'Buenafuente', desde hace un tiempo tiene un colaborador estrella llamado Revilla. Digo 'estrella' porque seguro que le sube algunas décimas la audiencia; por lo demás, deja mucho que desear. Como cántabro puedo decir que no es oro todo lo que reluce, es más, a veces es latón pintado de amarillo. Como en el presente caso. Bajo la premisa de hacer cuatro gracias, Revilla acude al programa y cree hacer propaganda de Cantabria sin saber que la propaganda puede ser para bien o para mal, y precisamente en este caso, cuando la gente se ríe de él, se ríe un poco de todos los cántabros.Además, tampoco creo que Revilla haga excesiva propaganda de Cantabria cuando sólo saben preguntarle...por ETA, los vascos, los catalanes y el rey. Por cierto, que al hablar del rey incumple ciertos requerimientos confidenciales, del mismo modo que también incumple el Estatuto de Cantabria al firmar contratos paralelos con programas de televisión. Pero ya veo lo que le importa.
Ya puestos, he de decir que estoy hasta los cojones de la historia del taxi. ¿Por qué no cuenta que nada más llegar a presidente se subió el sueldo un 20%? A él y a todos los consejeros, que por lo visto no debían llegar a fin de mes. Pero a La Moncloa, en taxi. Tócatelos.
En fin, latón pintado de amarillo. No sigo por no acabar de destrozar el mito, pero vamos, que tema hay para rato. Bienaventurados los que podéis reír sus gracias sin tener que sufrirle en casa...
**Y sí, el de la foto es Revilla sin Photoshop mediante. Que cada uno saque sus propias conclusiones**









